En España crece la preocupación por el conflicto en Irán tras el ataque de Estados Unidos e Israel, con cobertura constante en medios y una reunión clave en Europa para definir medidas.
El presidente Pedro Sánchez condenó el régimen iraní pero criticó el ataque como "violencia que trae más violencia" sin cobertura legal, similar a su postura en Venezuela. El ministro de Exteriores Álvarez Bueno reiteró la condena a la acción unilateral y informó que 30.000 españoles en la región están protegidos, con embajadas coordinando apoyo y planes de evacuación ante cierres de espacios aéreos.
En Barcelona, la corresponsal Abril Rea reporta impacto en el Mobile World Congress con cancelaciones de vuelos y ponentes, mayor seguridad prevista y efectos en turismo por restricciones aéreas. También se suspendió la final de la Finalísima entre Qatar y Argentina por el conflicto.
La crisis genera temor económico con suba de petróleo en el Brent, impacto en hoteles y reservas, alarmas en Chipre por misiles y cautela de Alemania, Francia y Reino Unido que priorizan diplomacia pese a condenar a Irán.