Los dos empresarios mencionados pertenecen a la empresa más importante de aluminio en Argentina, que es fuertemente exportadora a países como Reino Unido y Estados Unidos con máxima competitividad.
Estas compañías no sufren los efectos negativos de las importaciones, ya que compiten a nivel global exitosamente.
En cambio, el problema actual recae en las pymes que necesitan una baja en los precios de los insumos importados, junto con reglas de juego claras y tiempo suficiente para realizar su reconversión.