La película argentina Belén, dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi, ganó el premio a la mejor película iberoamericana en los Premios Goya, pese a quedar fuera de la competencia por los Oscars.
En su emotivo discurso, Fonzi agradeció al equipo, productoras como IS Films, Amazon MGM, y dedicó el premio a las mujeres, Argentina y su país, mientras criticaba el mundo como película de terror por genocidio en Gaza, reclamos en Irán, persecución a migrantes en Estados Unidos y advirtió contra la ultraderecha que destruye todo, defendiendo el agua y el cine.
Los panelistas destacaron la visibilidad para el cine argentino, el caso real de aborto en Tucumán que inspiró la cinta sobre una mujer enjuiciada por homicidio, y lamentaron su exclusión de Oscars, comparándola con Relatos Salvajes, pero celebraron el debate que genera.
Criticaron el presente de España por corrupción, antisemitismo, alianzas con tiranías como Maduro e Irán, e inmigración ilegal, respondiendo al discurso de Fonzi sobre el futuro.