Un repartidor de delivery recibió un balazo en la pierna izquierda cerca de las 22 horas en General Roca y Bolívar, en Villa Ballester, mientras dos motochorros lo perseguían, le disparaban, lo chocaban en la esquina y le robaban la moto.
El joven cayó gritando de dolor desgarrador, corrió herido unos metros en un barrio de casas bajas donde los tiros son habituales; los delincuentes escaparon disparando más veces posiblemente para amedrentar vecinos, en un contexto de zona liberada por la inseguridad.
Trabajadores de aplicaciones se juntaron en el lugar para protestar: contaron robos diarios, balaceras fallidas contra ellos, dificultades para denunciar porque las cámaras no funcionan o la policía demora; uno escapó a tiros en Avellaneda y Alcorta, otro perdió su moto en Independencia y Río Negro y ahora usa bicicleta.
Los motochorros circulan por barrios como La Rana y Carcova, inalcanzables para allanamientos policiales; los repartidores critican al intendente Fernando Moreira por no convocarlos ni dar seguridad, recordaron represión policial en protesta pasada y exigieron que los vecinos estén listos para recibir pedidos rápido.
En grupo de WhatsApp avisan riesgos constantes, terminan laburo temprano por miedo y sienten que ni policía ni municipio actúan ante robos frecuentes como los del viernes y anoche.