La ciencia moderna confirma un fenómeno descrito en el Corán sobre la barrera invisible entre dos masas de agua que se encuentran pero no se mezclan completamente, como en el estrecho de Gibraltar entre el Mediterráneo y el Atlántico.
En los estuarios, como donde el río Nilo desemboca en el Mediterráneo, existe una zona de transición con discontinuidad de densidad que separa el agua dulce de la salada, tal como indica el versículo coránico de la sura 55, aleyas 19 y 20.
El Corán también menciona la presencia de materia interestelar, conocida como plasma o cuarto estado de la materia, en puentes entre sistemas astronómicos, según la sura 25, aleya 59.
Otros versos describen frutas creadas en pares macho y hembra, la producción de leche a partir de sustancias intestinales transportadas por la sangre a las glándulas mamarias, y etapas del desarrollo embrionario humano que coinciden con la embriología moderna.
Expertos como el geólogo marino William Hay de la Universidad de Colorado y el profesor de embriología Case Moore de la Universidad de Toronto validaron estos conceptos coránicos como conformes con la ciencia actual.