El analista Gustavo Mura analiza el caos en la sucesión iraní tras la muerte del ayatolá Ali Khamenei, confirmada por Donald Trump y Benjamín Netanyahu, y la eliminación de seis líderes por ataques de Estados Unidos e Israel. La Guardia Revolucionaria podría imponer a Mojtaba Khamenei o Ali Larijani en un régimen más duro.
China y Rusia condenan tímidamente los ataques para no romper lazos comerciales, priorizando el petróleo sobre el régimen teocrático. Países árabes sunitas como Jordania aíslan a Irán chiita por rivalidad religiosa milenaria, tolerándolo solo por estabilidad petrolera, como confirma Jorge Castro.
Netanyahu y Trump usan la crisis para fines políticos: el primero para ratificar liderazgo en Israel adelantando elecciones, el segundo para Nobel de la Paz y forzar tercer mandato. Trump abre puerta a un régimen teocrático "light" con aval israelí.
Posibles represalias de simpatizantes iraníes en Argentina motivan refuerzo de seguridad, pese a fragilidad del régimen descabezado. Mura celebra la muerte de Khamenei como responsable directo de atentados a la AMIA y embajada israelí, que mataron argentinos de diversas religiones. El comunicado presidencial alinea al país con EE.UU. calificando a los líderes iraníes de "personas malvadas".