Rodrigo Porto reporta desde Palermo, cerca de Avenida Libertador y Plaza Italia, donde reina el hermetismo total en la Embajada de Estados Unidos por el conflicto en Medio Oriente. El departamento de prensa rechaza todo comentario sobre el embajador Peter Lamelas por razones de seguridad, y se espera que asista al Congreso para el discurso del presidente Javier Milei.
La Policía de la Ciudad mantiene un estado de alerta permanente con grupos tácticos del Departamento Objetivo Sensible armados con escopetas de alto calibre. Hay más de 60 vallas listas para un vallado perimetral ante posibles protestas de grupos de izquierda, como suele ocurrir en Plaza Italia y Avenida Sarmiento.
La zona convive tranquilidad cotidiana en Parque Severi con intensa vigilancia: garitas de Policía de la Ciudad y Federal, patrulleros y hasta la división antibomba. La gente pregunta por el despliegue, pero puede circular por la avenida aunque con controles estrictos en paquetes cerca de la embajada cerrada.
Panelistas Rubén y Tomás destacan la lección de atentados pasados como la Embajada de Israel y AMIA en 1992 y 1994, recordando que Buenos Aires no está exenta de riesgos globales pese a la calma dominical.