El abogado Gustavo Dalmasso denuncia una persecución sistemática contra la familia tras el homicidio impune de Nora Dalmasso el 25 de noviembre de 2006 en Río Cuarto, Córdoba, que cumple 20 años sin resolución. Primero imputaron a su hijo Facundo Dalmasso, de 19 años, por su orientación sexual, y luego al esposo Marcelo Macarrón por un viaje imposible en avión desde Uruguay.
Los fiscales ignoraron testimonios que señalaban al trabajador Roberto Marcos Barsola, quien estuvo en la casa ese día arreglando el parque pese a negar otras coartadas. El FBI colaboró con informes que recomendaban investigar su ADN, encontrado en el cinto usado para estrangular a Nora y en un pelo sobre el cadáver, pero los tres fiscales anteriores se negaron.
Un nuevo fiscal siguió las indicaciones, confirmó el ADN de Barsola, quien nunca subió a la segunda planta. Gustavo pide destitución por negligencia y mal desempeño, admitido por el jurado de enjuiciamiento para juicio antes del 28 de mayo. La familia exige respuestas sobre si hubo malicia o incompetencia.
Conductores cuestionan si los fiscales son "burros" o malintencionados, y destacan que el caso trasciende a la familia, mereciendo precedente judicial en Argentina.