La Última Cena de Giorgio Vasari, ubicada en la Basílica de la Santa Croce en Florencia, Italia, presenta a una figura a la derecha de Jesús con rasgos femeninos que intriga a estudiosos por parecerse a María Magdalena, similar a la controvertida versión de Leonardo da Vinci.
La basílica, diseñada en 1294 e inaugurada en 1442, es un templo gótico que alberga tumbas de genios como Miguel Ángel, Galileo Galilei, Niccolò Machiavelli, Ugo Foscolo y un cenotafio para Dante Alighieri, cuyas cenizas están en Rávena.
En noviembre de 1966, una inundación del río Arno sumergió Florencia, dañando la monumental obra de Vasari de 2,43 x 6,40 metros, que estuvo 12 horas bajo agua y lodo, perdiendo más del 30% de la pintura y considerada perdida por años hasta su restauración.
La figura de apariencia femenina, oficialmente el apóstol Juan, genera debates por sus rasgos delicados y colores, cuestionando si Vasari y Da Vinci conocían secretos sobre la figura central en la vida de Jesús que la Iglesia habría ocultado.