En Uganda, dar a luz es de alto riesgo por tarifas elevadas en clínicas privadas y fallas en hospitales públicos, lo que empuja a embarazadas vulnerables a centros alternativos con comadronas gratuitas.
El Centro Familiar Amani en barrios periféricos ofrece atención prenatal personalizada, digna y gratuita, contrastando con juicios, humillaciones y extorsiones en otros lugares.
Allí escuchan historias de violencia, violaciones y abusos maritales, adaptando cuidado a realidades individuales; mujeres como Inmaculada reciben apoyo sin discriminación.
Autoridades ugandesas reportan inversión: 500 centros nuevos en cinco años, mortalidad materna bajó 44%, pero acceso para vulnerables sigue desafiante.