Donald Trump confirmó la muerte de Ali Khamenei, previamente mencionada por Benjamin Netanyahu, en el marco de los ataques masivos de Estados Unidos e Israel contra Irán que continuarán con respuestas iraníes contra otros objetivos.
Los diferentes gobiernos reaccionan según su posición ante estos eventos ocurridos en la madrugada, incluyendo la muerte del líder iraní y los ataques que se extenderán más allá de Irán.
Se especula sobre el sucesor de Khamenei, posiblemente un hijo que también podría ser eliminado, en un contexto donde Estados Unidos e Israel buscan un golpe demoledor rápido similar al intento de Putin en Kiev.
El ataque se presenta como una acción de los "paladines de la libertad" que dan oportunidad a la sociedad civil iraní contra un régimen brutal, aunque no se defiende dicho régimen.