La ciudad israelí de Haifa, tercera más poblada del país y puerto estratégico para importaciones energéticas, industriales y militares, enfrenta sirenas antiaéreas por la amenaza inminente de misiles iraníes. Las alertas también se escuchan en Tel Aviv y Jerusalén, mientras el gobierno israelí activa operativos preparados de antemano para minimizar víctimas fatales, similar a la guerra de los 12 días.
Panelistas analizan imágenes en vivo del cielo de Haifa, explosiones en Irán, sirenas en Kuwait con bases estadounidenses y otros países como Catar, Abu Dhabi y Bahréin. Destacan el rol de China en la modernización del puerto de Haifa, pese a presiones de Estados Unidos, y posibles involucramientos de Rusia y China en una guerra regional.
Qatar, mediador clave, pide regreso a negociaciones diplomáticas y cese de hostilidades, recordando su rol histórico: Israel financió a Hamas a través de Qatar para controlar al enemigo, según admitió Benjamín Netanyahu. Anteriormente, Netanyahu se disculpó con el Emir de Qatar por un ataque que mató líderes de Hamas y personal qatarí, a pedido de Donald Trump.
Un oficial israelí confirmó que los ataques preventivos contra objetivos militares de alto nivel en Irán, posiblemente incluyendo al ayatolá Ali Jamenei, se prepararon durante semanas. Irán respondió atacando bases estadounidenses, dando excusa para intervención directa de EE.UU. Panel discute el "gris" ético de ataques preventivos y comparaciones con Ucrania, Putin y Zelensky.
La cobertura enfatiza la imprevisibilidad de la guerra: se sabe cuándo empieza, pero no cuándo termina, con despliegues militares bajo circo diplomático como el acuerdo nuclear.