El Senado aprobó el proyecto del gobierno para bajar la edad de imputabilidad de 13 a 14 años, permitiendo penas de hasta 15 años por homicidio a jóvenes, con alternativas como probation o prisión domiciliaria para delitos de 3 a 10 años.
Los panelistas destacaron que la ley da voz y voto a la víctima, objetando la prisión domiciliaria en hogares disfuncionales, y urgieron aplicarla a hechos reales donde jóvenes matan.
Explicaron que delitos graves como robo en banda tendrán penas plenas, diferenciando de medidas leves, en un marco que prioriza a la víctima sobre el menor infractor.