Santiago Artemi, el diseñador de moda nacido en Ushuaia, modelo, actor y autor con libro y serie en Netflix, continúa su visita al programa destacando su fanatismo por el disco West End Girls de Lily Allen, descubierto en Tokio durante un trabajo de dos meses.
En el juego "Reglas para un neurodivergente", la ruleta le asigna primero "Jugátela", donde elige Japón sobre Ushuaia por su cultura única, aunque critica el sexismo y el acatamiento estricto a reglas. Luego revela su apellido real Gutiérrez, que transformó con cirugías en Artemi, inspirado en el gato blanco de Sailor Moon.
Artemi cuenta anécdotas de sus inicios viajando a Europa y Asia a los 16 años, donde millonarios lo apadrinaban en restaurantes lujosos como Fouquet's en París. Explica cómo aprendió a proyectar talento para que le paguen las cuentas y ahora él apadrina a otros modelos jóvenes.
En la última tirada de ruleta sobre entrar a un bar, admite que los bares son "dungeons of danger" por su falta de autocontrol con el alcohol, agravada por su familia mormona que prohibía beber. Tras excesos en 2021-2022, frenó solo reconociendo el problema, como aconsejó Nicole Neumann, y ahora rechaza invitaciones con naturalidad.
Revela su amistad con Yuya, a quien conoció gracias a Barbie Kudich, ex de Hernán Drago; le diseñó vestidos, ella participó en su serie de Netflix y le tatuó "Santi Yuya para siempre". Fanático desde niño por VHS de sus hermanas, la prefiere sobre Jackie Kennedy en un hipotético dilema. Menciona outfits de Paquitas regalados por Julieta Cardinali y transita a preguntas sobre inteligencia artificial, que no usa por desconfianza.