Santiago Artemi reflexiona sobre su personalidad intensa y aclara que no se trata de ser mala persona, sino de ser neurodivergente con ADHD, lo que lo hace disperso y verborrágico desde que nació.
Artemi asegura que desea lo mejor a todos, es feliz consigo mismo y levanta a las personas como amigo universal, aunque reconoce que a veces rompe las pelotas y necesita pausas sin él.
El conductor confirma que Artemi es un buen pibe y lo despide con cariño, agradeciendo a los presentes y cerrando el programa con música de Lili Allen.