La arquitectura señorial de los edificios públicos en el casco histórico de Estocolmo destaca como una joya digna de admirar y fotografiar, según el recorrido mostrado.
La Plaza de Hierro, ubicada en el centro de la ciudad, recibe su nombre porque allí se pesaba el hierro para exportar, mientras que la Plaza Mayor es la más antigua de Suecia y el corazón de la ciudad vieja.
La Catedral de San Nicolás impresiona con su belleza arquitectónica, y la parte antigua conserva edificaciones primitivas con calles empedradas que hoy albergan bares, restaurantes y artesanías.
Edificios históricos como la Casa de la Bolsa y el Museo y Academia Premio Nobel son referenciales, donde cada año se eligen personalidades destacadas.
El metro público de Estocolmo, el más utilizado para moverse, cuenta con 90 de sus 100 estaciones decoradas con obras de arte de artistas reconocidos, convirtiéndolo en una atracción arquitectónica única.