El presentador explica que el estado de Ramadán sirve como escuela para mantener el control emocional durante todo el año, enfatizando que ayunar sin mejorar el carácter no tiene valor.
La fe crece con actos de adoración como ir a la mezquita, realizar las cinco oraciones obligatorias, ayunar y ayudar a los necesitados, mientras decrece al descuidar estas prácticas por el trabajo excesivo.
Se invita a seguir el camino recto y menciona actividad en redes sociales del Cálamo y del Centro Dinámico de la República Argentina, donde comparten videos llamativos de internet.