Los presidentes de los clubes argentinos se unieron en el Comité Ejecutivo de la AFA para aprobar un paro del fútbol profesional en respuesta a una supuesta deuda tributaria que consideran inexistente y ya saldada.
Mario Leito, presidente de Atlético Tucumán, apoyó públicamente el paro y criticó las citaciones judiciales contra Claudio Tapia y otros dirigentes por aportes no pagados, afirmando que el último pago se hizo el 10 de diciembre.
El conflicto incluye reclamos contra el árbitro Fernando Espinoza por un penal polémico en un partido contra Instituto de Córdoba, lo que llevó al club tucumano a exigir que no dirija más sus encuentros.
Los panelistas destacaron la unidad de los dirigentes, comparándolos con políticos distanciados de la realidad, y advirtieron que el paro afectará todo el fútbol, incluyendo el ascenso, en medio de acusaciones de manejos opacos y resistencia a las sociedades anónimas deportivas impulsadas por el gobierno.
Se teme que esta crisis contamine el Mundial y afecte al plantel nacional, mientras los clubes enfrentan deudas crónicas pese a sus siglos de historia.