La prensa oficial iraní confirmó la muerte del ayatolá Ali Jamenei, de 86 años, y varios de sus familiares en los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra objetivos en suelo iraní, incluyendo el refugio del líder supremo. Esta confirmación se suma a la anunciada previamente por el presidente Donald Trump en la tarde del sábado.
Los ataques buscan derrocar al régimen de los ayatolás, según mensajes de Trump en Truth Social, donde llamó al pueblo iraní a liberarse y a la Guardia Revolucionaria a rendirse con inmunidad. Trump enfatizó que es la mejor oportunidad para acabar con el régimen, vendiendo la doctrina de "paz a través de la seguridad".
Previo al ataque, hubo negociaciones fallidas: Irán rechazó límites al enriquecimiento de uranio, su programa de misiles y ofertas como combustible nuclear gratuito. La Casa Blanca informó a la prensa sin preguntas, mientras Trump negaba decisión horas antes, pese a suspensiones como la visita de Marco Rubio a Israel.
Irán respondió lanzando misiles a Israel y monarquías de Medio Oriente, interceptados por sistemas como la Cúpula de Hierro. Israel contraataca sitios militares iraníes en estos momentos. Críticas en EE.UU. cuestionan la necesidad del ataque sin autorización del Congreso y tras destrucción previa de capacidades nucleares iraníes en junio pasado.
En la Situation Room trasladada a Mar-a-Lago, Trump coordinó con Marco Rubio, Susie Wiles, mientras J.D. Vance y Tulsi Gabbard operaban desde Washington por seguridad. Se citó al grupo bipartidista "La Pandilla" de legisladores.