El piloto italiano Darío Costa completó una hazaña histórica al aterrizar su avión de carrera sobre un tren de carga en movimiento a 100 kilómetros por hora.
Realizó la maniobra a ciegas en una pista improvisada de 2,5 kilómetros sobre el tren, con apenas 50 segundos para contactar, desacelerar el avión, estacionar y despegar.
El equipo celebró efusivamente la proeza, que demandó un entrenamiento durísimo durante mucho tiempo, y se mostró el video del aterrizaje varias veces destacando su espectacularidad.
Presentado como el Tenextremo, Costa dejó boquiabiertos a todos con esta aventura de aviación extrema.