El Pastor León guía la oración sobre los vasos de agua preparados por los televidentes, pidiendo a Dios una unción especial para curar, liberar, destruir cadenas del mal, vicios, plagas y maldiciones en el nombre de Jesús.
Declara las aguas como puntos de contacto para la manifestación del poder divino, insta a beber con fe pensando en Dios para ser curados y libres.
Expulsa enfermedades, dolores, opresiones, depresión, ansiedad y males de cuerpos, casas y mentes, ordenando sanidad, paz y salud inmediata, invitando a comprobar moviendo cuerpo y respirando.