En el panel, debaten sobre un caso de homicidio donde la víctima era pareja, paciente o amigo del agresor, aclarando detalles clave del suceso.
Moria interviene insistentemente, pero otra panelista la corta diciendo que habla directamente con ella y no banca que siempre quiera tener la última palabra.
La tensión escala con ironías y reclamos personales: una panelista asegura no ser celosa, envidiosa ni rencorosa, solo labura, mientras la otra la acusa de burlas usando un meme reciente.