El Palacio Bahía en Marrakech, que significa "la preferida", fue la residencia del vizir y sus concubinas, refiriéndose la preferida a la que dio el primer hijo varón.
Los patios internos siguen el concepto de riad, con habitaciones a los costados y fachadas exteriores austeras de adobe que ocultan un lujo interior refrescante.
El agua y el verde predominan en estos espacios, similares a los patios andaluces en el sur de España, representando los cuatro ríos del Corán.
Visitar el palacio permite entender la arquitectura marroquí, y el recorrido por Marrakech continúa descubriendo más rincones únicos.