Pakistán atacó Kabul, capital de Afganistán, declarando una guerra abierta en un nuevo conflicto entre ambos países.
La tensión histórica se profundizó desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, recordando las caóticas salidas de tropas estadounidenses ordenadas por el expresidente Joe Biden.
Pakistán acusa al gobierno talibán de apoyar grupos como el TTP (Tehrik-i-Taliban Pakistán) para desestabilizar su territorio con incursiones.
Este enfrentamiento representa un capítulo novedoso en una larga historia de tensiones bilaterales.