La tasa de natalidad se redujo un 47% en Argentina y el mundo, lo que implica que para 2030 la mayoría superará los 65 años, sobrecargando sistemas de salud, prepagas y obras sociales.
El doctor explica que los 50 años marcan una bisagra: desde los 40 inicia el envejecimiento con pérdida de colágeno, arrugas, sarcopenia, osteopenia, osteoporosis y deterioro cognitivo como fallas de memoria.
Cambios posturales generan dolores, limitaciones motrices y caídas. Para buena calidad de vida post-50, recomiendan movimiento, control de presión arterial, alimentación balanceada en proteínas y fibras, corrección hábitos tardía pero posible.
Insisten en estimulación cognitiva, sentido a la vida mediante nietos, estudios, viajes, desafíos nuevos, vínculos sociales para evitar dependencia y parásito social.