Natalia Oreiro recibió el Martín Fierro de Oro en cine como mejor actriz, aunque Belén ganó como mejor película, en una entrega con suspenso de Luciano Cáceres.
En su discurso emotivo, confesó "yo no era buena actriz, tuve buenos maestros", agradeció a padres, familia, hijo, compañero, directores como Benjamín, manager y prensa argentina.
Las conductoras debatieron si su sorpresa fue genuina o actuada, destacando su perseverancia desde Uruguay a Argentina y cómo cerró especulaciones sobre su talento actoral.
Oreiro emocionó al volver a su niño interior con sueños de infancia, celebrando su constancia y confianza.
El programa aplaudió su genuino reconocimiento a compañeros y carrera.