Nahuel Gallo, gendarme argentino detenido 445 días en una mazmorra chavista en Venezuela, logra finalmente contactar a su madre María Alexandra en una emotiva llamada que pone fin a su estado de desaparición forzada, donde no existía registro judicial ni causa alguna.
Cristina Pérez y Facundo relatan con profunda emoción cómo Gallo resistió en el Rodeo 1, un infierno de torturas, letrinas y desperdicios como comida, donde les quitan el nombre y los aíslan; presos gritaban "Nahuel Gallo, el argentino" para confirmar su presencia, y él lideró una huelga de hambre exigiendo libertad.
En la llamada, Gallo calma a su madre con firmeza: "No llores, solo tengo 10 minutos y ya comí", mostrando su fortaleza para proteger a los suyos pese al sufrimiento; María Alexandra describe su voz como la esperada tras 445 días de silencio, aunque vigilan las comunicaciones al frente de custodios.
Renzo, otro detenido que habló en el programa, testimonia la valentía de Gallo cantando el himno argentino con orgullo en la oscuridad, defendiendo su inocencia y uniendo a extranjeros en himnos nacionales contra el régimen; el panel destaca su vocación heroica desde niño y exige su libertad inmediata.
El caso, olvidado por muchos, fue impulsado por el programa que reveló las condiciones inhumanas, renovando la esperanza pero alertando sobre el ensañamiento chavista contra argentinos tras romper lazos kirchneristas.