La esclerosis lateral amiotrófica progresó en Darío Lopérfido y le afectó la movilidad y la voz durante más de un año desde su diagnóstico.
Lopérfido concedió entrevistas donde habló abiertamente sobre el impacto físico y emocional de la ELA en su vida cotidiana, sin detener su actividad intelectual.
Su muerte a los 61 años generó repercusiones en la cultura y la política, donde fue reconocido por su impronta en debates sobre memoria histórica y gestión cultural.