El Congreso de México aprobó la reforma laboral que reduce la jornada semanal de 48 a 40 horas de forma gradual para alinear al país con estándares internacionales y mejorar la calidad de vida de trabajadores sin bajar salarios ni prestaciones.
La medida, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, obtuvo 411 votos a favor y 58 en contra en Diputados, con Senado ya aprobado; se implementa dos horas menos por año desde 2027 hasta 2030, con periodo de adecuación este año.
La reforma limita horas extras a 12 semanales (máximo 4 diarias, 4 días), prohíbe extras a menores de 18 y sigue al aumento previo del salario mínimo.