El presentador se traslada unos 40 kilómetros hasta el Centro Oficial de Visitantes de la NASA en Houston, donde se controla la misión espacial y se entrena a los astronautas, atrayendo un millón de visitantes al año.
Describen la experiencia como un mundo donde la ciencia y los sueños se fusionan, con un sentimiento único desde el primer momento, incluyendo un tour especial en vehículo privado de tres horas por objetos espaciales y lugares de estudio.
Agradecen a la NASA por la oportunidad exclusiva y muestran construcciones donde trabajan personas de universidades, que luego se instalan en Houston, además de cápsulas originales, trajes espaciales, cohetes reales y simuladores.
La visita despierta curiosidad, emoción y asombro en todas las edades, destacando la emoción de acercarse al mundo de los astronautas que llegan a la luna.