Los juicios de reajuste de jubilaciones duran hoy entre un año y medio y dos años y medio, dependiendo del juzgado, la documentación completa y apelaciones de la ANSES. En algunos casos demoran menos, pero miles de expedientes están estancados en la Corte Suprema esperando resoluciones sobre movilidad.
El panel enfatizó que si la resolución es difícil o el cálculo complejo, el proceso se alarga. Aunque los tiempos se acortaron, persisten frustraciones por ejecuciones de sentencias que no se pagan a tiempo, dejando a los jubilados sobrecargados tras años de espera.
Los jubilados experimentan una profunda frustración porque la justicia opera en tiempos distintos a sus necesidades vitales. Se recomienda verlo como un ahorro forzoso, ya que la desesperación es grande y se mantiene pese a tramitaciones más rápidas.
En 30 años de experiencia, los panelistas notan que desde 2017 los jubilados con aportes completos llegan con la misma necesidad extrema que antes los de moratoria, reflejando una reducción drástica en haberes reales.