Israel y Estados Unidos lanzaron un ataque contra Irán que resultó en la muerte del líder supremo Ali Khamenei, un hecho histórico tras 47 años de poder absoluto en el régimen teocrático. Israel se enfocó en eliminar líderes clave mientras Estados Unidos atacó objetivos militares, según confirmaciones preliminares.
Irán, rico en petróleo y gas, se convirtió desde la Revolución Islámica de 1979 en patrocinador del terrorismo global, exportando su ideología a través de grupos armados que afectaron incluso a Argentina con los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel, como recordó el canciller Pablo Quirno.
El canciller argentino vinculó directamente a Khamenei y altos mandos iraníes con esos ataques terroristas, destacando la amenaza mundial del régimen para los ideales democráticos occidentales representados por Israel y Estados Unidos. Netanyahu veía a Irán como una amenaza existencial desde hace 20 años.
En el debate, se cuestionó la imprevisibilidad de Donald Trump, quien previamente intentó frenar el avance israelí pero ahora confirma la muerte, similar a tácticas pragmáticas usadas en Venezuela contra Nicolás Maduro, reemplazado por Delcy Rodríguez sin cambiar el modelo dictatorial.
Ante la escalada, el presidente Javier Milei elevó el nivel de seguridad a alto en Argentina, protegiendo objetivos sensibles, infraestructura crítica y la comunidad judía por posibles células terroristas iraníes activas en el continente.