Irán lanzó alrededor de 170 misiles balísticos contra Israel y bases estadounidenses en respuesta a la ofensiva aliada que incluyó ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, donde se confirmó la muerte del líder supremo Ali Khamenei esta madrugada.
Las sirenas de alerta suenan en los teléfonos celulares de la población israelí mientras el país activa su sistema de defensa en tres capas: la Cúpula de Hierro para cohetes de corto alcance entre 4 y 70 kilómetros, con un 90% de eficacia y un costo por intercepción de entre 40 y 50 mil dólares.
El sistema David's Sling, o Onda de David, maneja misiles de medio alcance hasta 300 kilómetros, con un costo de un millón de dólares por intercepción, mientras que el Arrow se encarga de los de largo alcance y el Iron Beam láser está en desarrollo para drones y morteros.
El radar detecta la trayectoria y solo intercepta si el misil enemigo impactaría en zonas pobladas, minimizando costos y daños en áreas con mucha gente, aunque el gasto es millonario y genera un fuerte impacto psicológico en la población que vive estas alertas como rutina cotidiana.