El analista internacional Jorge Castro profundiza en el colapso del régimen iraní tras el operativo sorpresa de Estados Unidos e Israel, que destruyó el complejo de Ali Khamenei, cuyo cuerpo fue hallado bajo escombros. Planificado por el Mossad y el Estado Mayor estadounidense liderado por el general Dan Kane, este ataque inicia una campaña para aniquilar las instituciones, economía y energía de la República Islámica de Irán.
El régimen mató a más de 20.000 ciudadanos en protestas recientes y sufre hiperinflación con escasez de alimentos y medicamentos, generando rechazo masivo. Donald Trump y Netanyahu despliegan la mayor fuerza naval, aérea y de vigilancia en Medio Oriente desde 2003, con el pueblo iraní festejando la muerte de Khamenei pese al miedo, incentivando manifestaciones para un nuevo poder.
Rusia y China solo critican retóricamente mientras EE.UU. e Israel intensifican ofensivas. En Latinoamérica, países refuerzan seguridad por proxys iraníes como Hezbollah, responsable de atentados en Argentina en los 90. La Media Luna Roja reporta más de 200 muertos y 700 heridos en 24 provincias, incluyendo 85 niñas en una escuela bombardeada.
Imágenes muestran destrucción en Teherán, columnas de humo y explosiones. Irán niega muerte de Khamenei, lanza misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en Bahrein, Kuwait y Qatar, cerrando espacio aéreo. Trump insta al pueblo iraní a tomar el control post-ataques, mientras sirenas suenan en Israel por represalias.