Israel y Estados Unidos lanzaron ataques conjuntos contra Irán para forzar un cambio de régimen y frenar su programa nuclear, rompiendo el acuerdo de 2015 que limitaba el enriquecimiento de uranio.
El periodista Gabriel Guriceli, reportando desde Israel, alertó sobre el riesgo de represalias terroristas iraníes contra Argentina, recordando los atentados previos en el país y señalando que un Irán debilitado podría optar por objetivos blandos como atacar de manera asimétrica en lugar de confrontar convencionalmente.
En Europa no hay reacción unánime: algunos países condenaron el uso de la fuerza mientras otros criticaron rápidamente la defensa iraní. Sobre víctimas, se mencionan unas 40 personas muertas, pero las cifras no están confirmadas porque en la guerra la primera víctima es la verdad, y ambas partes minimizan los números por conveniencia.
Estados Unidos desplegó miles de soldados y una imponente fuerza naval semanas antes, anunciando el ataque inevitable similar al patrón visto en Venezuela. En Israel, la población civil está protegida con refugios antibombas en edificios y túneles comunitarios, accesibles para todos incluyendo familias argentinas.
Los socios internacionales de Irán carecen de capacidad operativa actual, lo que reduce pero no elimina el riesgo de acciones terroristas transfronterizas.