Irán lanzó misiles que impactaron cerca del Burj Khalifa en Dubái, fallando por 4 o 5 metros pero golpeando la base del edificio más alto del mundo y causando heridos. Desplegaron al menos 20 ambulancias mientras turistas se dirigían a un búnker cercano.
Imágenes terribles muestran heridos en el aeropuerto de Dubái por impactos de misiles iraníes, además de ataques a bases estadounidenses en Catar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Arabia Saudita. Irán respondió a ataques preventivos de Israel y Estados Unidos, lanzando más de mil misiles y drones supersónicos Mach 5 que atravesaron el escudo antimisiles israelí.
Las cifras preliminares hablan de 600 muertos y más de 1.000 heridos hospitalizados en ambos bandos, con expectativas de que se dupliquen por bajas civiles y militares. Irán atacó objetivos civiles como aeropuertos y ciudades, generando preocupación por su fanatismo religioso.
Irán cerró el Estrecho de Hormuz, paralizando una quinta parte del comercio mundial de crudo y exportaciones de gas de Qatar, lo que dispara los precios globales de combustibles y energía. Países del Golfo amenazan represalias, afectando economías débiles como la de Argentina con subas en dólar y combustibles.
Panelistas destacan que la zona es un polvorín histórico, con aliados de Irán como China y Rusia aún sin reaccionar, mientras Israel y Estados Unidos previeron represalias masivas.