La invitada relató su detención a los 18 años en la cárcel de Ezeiza por un allanamiento en busca de un kilo y medio de marihuana en la casa donde vivía con su primer novio, Loquillo.
Explicó que policías vestidos de civil irrumpieron en su hogar sin que ella supiera pedir una orden judicial, mientras ella estaba en un estado de amor y pop, ajena a cualquier actividad ilícita, y que su ex novio, Ramón Mejía, fue esperado por agentes abajo.
Describió el terror de pasar siete días y noches en una litera sin colchón durante su período menstrual, leyendo un libro titulado Flores robadas de los jardines de Quilmes con luz de la ruta en su calabozo incomunicado, hasta que llegó un juez llamado Sazón.
Contó que no conocía la palabra abogado, se bañó diez veces para quitarse los olores de la cárcel y la marihuana, y pronto retomó su carrera en teatro con Olmedo y grabó su primer disco, aunque ahora hace monólogos sobre marihuana pero no fuma por ser psicodelia pura.