Un dirigente peronista justificó la muerte de 39 compañeros en protestas como un sacrificio necesario para evitar un genocidio social en un país destruido, en medio de reclamos de se vayan todos.
El peronismo dejó girones en el camino, pero el gobierno actual enfrenta amenazas de sedición para no llegar a su fin, según las declaraciones citadas.
La Justicia aplica artículos del Código Penal: 212 por incitación a la violencia colectiva, 213 por apología del crimen y 226 bis por amenaza de sedición, todo calcado de lo dicho públicamente.
Los 36 o 39 ciudadanos argentinos muertos son presentados como parte de esos sacrificios que valen la pena.