Conductores analizan el incidente donde activistas de Greenpeace lograron colgar inodoros con pancartas en la entrada principal del Congreso, a solo 20 metros de las puertas, superando distancias de protestas violentas previas.
Comparan con manifestaciones piqueteras y antifas que, pese a molotovs y violencia, no se acercaron tanto: barricadas a 100 metros, gases lacrimógenos a 50 metros y vallas a 10 metros, criticando la falla en el operativo policial que permitió esta intrusión.
Solidaridad con el camarógrafo Facundo Tedeskini, agredido durante la cobertura, atribuyendo el exceso policial a un operativo que empezó mal por permitir el acceso de los activistas.
Destacan que el presidente entrará por esa misma zona el domingo, cuestionando la seguridad y apuntando responsabilidad a Claudio Gallardo, jefe de la dirección general, en un segmento llamado "El bar de los inodoros".
Mencionan piqueteros de Grabois y otros grupos violentos que nunca llegaron tan cerca pese a su agresividad.