Carlos Gardel resultó herido de bala en el tórax durante una pelea a la salida del boliche Palé de Iglesias en Recoleta, el 11 de diciembre de 1915, después de actuar junto a José Razzano. Un grupo de "muchachones" los persiguió en autos hasta cerca del Palais de Glace, donde se detuvieron y estalló la confrontación.
El agresor, un tal Guevara, descendió con un revólver y disparó primero, impactando a Gardel en el costado sin dañar órganos vitales. Los médicos del hospital de la época decidieron no operarlo por falta de tecnología y apostaron a que el cuerpo encapsulara la bala, lo que ocurrió. Gardel confirmó el incidente en una entrevista al diario La Razón en 1916, afirmando que llevaría la bala toda la vida.
Tras el atentado, Gardel buscó protección y se acercó a Ruggerito (Rogerito), un personaje de la noche villanera, La Boca y política conservadora, quien lo conectó con el político Alberto Barceló. Ruggerito amenazó a los recoletos, como Garecio, para que no lo tocaran más, asegurando su seguridad.
Ruggerito participaba en mitines conservadores, arreglaba elecciones y consolidó poder tras el golpe de Uriburu contra Yrigoyen en 1930. Maneaba la seguridad del prostíbulo de Enrique Barceló, hermano de Alberto. En 1929 sufrió una emboscada en Puente Avellaneda donde murió su tío Juan, pero se salvó. En 1933, Gardel cantó en un club de Avellaneda invitado por Ruggerito, donde posaron para una foto famosa el 27 de septiembre, y Barceló le gestionó documentos argentinos.
Ruggerito vivía con Elisa Vecino, a quien conoció a los 14 años, sin casarse formalmente. El segmento concluye mencionando el 21 de octubre de 1933.