Gabriel Ventajal, desde Israel, informa que las fuentes vía Telegram muestran edificios destruidos en Irán por el ataque de Estados Unidos e Israel, con reacciones divididas en Medio Oriente donde muchos apoyan la acción.
Los medios israelíes aseguran que el objetivo fue el ayatollah Ali Khamenei y el presidente Masoud Pezeshkian, aunque Irán niega daños graves y Khamenei está a salvo; Ventajal critica a Khamenei por perder contacto con la realidad y elogia a Pezeshkian como más racional.
Arabia Saudita condena ataques iraníes previos pero da luz verde implícita al contraataque, evitando apoyo explícito por opinión pública musulmana; menciona crisis chií-sunitas y ataques hutíes a petróléo saudí.
Otros actores como milicias chiitas en Irak, Qatar y Turquía observan sin intervenir decisivamente; Ventajal prevé que el radicalismo islámico persistirá aunque Irán pierda poder, beneficiando a la región y América Latina.
Líderes como Gustavo Petro, Pedro Sánchez y Nicolás Maduro critican el ataque, contrastando con apoyo regional.