El panel debate que el fútbol argentino se ha nivelado hacia abajo, permitiendo que equipos chicos como Platense o Independiente Rivadavia ganen títulos en lugar de los grandes como Boca Juniors y River Plate. Los hinchas de los grandes están enojados porque sus planteles millonarios ni siquiera llegan a las finales.
Destacan el orden en clubes como Racing, que llegó a semifinales de Libertadores, y Lanús, que le ganó a Flamengo en el Maracaná, como ejemplos de cómo competir ante el poderío brasileño. Sin embargo, Argentina no gana la Libertadores hace siete años y los equipos grandes sufren.
Critican el formato del torneo por ser aburrido y poco agresivo, aunque las canchas se llenan por pasión. Mencionan la llegada de Ángel Di María a Rosario Central como un enriquecimiento, pero la prensa porteña lo atacó por no ir a Boca o River, generando un clamor en contra hasta que Central les negó acreditaciones.
El debate concluye reconociendo el crecimiento de equipos del interior, pero con bronca de hinchas tradicionales por la falta de dominio de los grandes.