El equipo de Modo Selfie continúa su visita al Pan de Azúcar en el barrio de Urca, Río de Janeiro, una de las excursiones imprescindibles considerada top 5 para turistas. Usaron el fast pass para evitar filas y subieron en el Bondiño, el primer teleférico de Brasil y tercero del mundo, alcanzando 220 metros en solo 3 minutos.
Narran la historia del funicular inaugurado en 1912, con tranvías antiguos que cabían 22 personas y un mecanismo hidráulico original mejorado con el tiempo. Mencionan al ingeniero Gustavo Leite Du Castro, quien participó en su diseño siendo muy joven, y destacan la osadía de subir en esos equipos centenarios.
Desde el Morro de Urca disfrutan vistas panorámicas de la Bahía de Guanabara, la Enseada de Botafogo con veleros, la montaña Corcovado y el Cristo Redentor. Recomiendan un vuelo corto en helicóptero de 7 minutos para ver el Cristo de cerca y alertan sobre la fiesta del sunset que comienza a las 16:30.
Comparten tips low cost como un trekking de una hora y veinte minutos por escaleras desde la base hasta los 220 metros, y explican el origen del nombre: por la forma de los moldes de azúcar líquido coloniales portugueses que solidificaban en forma de pan.
Prometen subir al pico principal del Pan de Azúcar para el atardecer, que se esconde en 45 minutos, priorizando acción sobre museo.