El gerontólogo insiste en una mirada integral de 360 grados para el envejecimiento digno, criticando la falta de políticas que modifiquen presupuestos y eviten problemas de salud en jubilados con haberes insuficientes.
Contrapone el ejemplo positivo de Mirta Legrand, emblema contra el edadismo, con la realidad mayoritaria: adultos mayores con jubilaciones magras que toman 4 o 5 medicaciones, enfrentan soledad no deseada post-pandemia y necesitan dispositivos de cuidado caros como residencias de larga estadía.
Las obras sociales y prepagas deben cubrir estos gastos, pero miran para otro lado; el estudio saca cautelares judiciales semanales para continuidad de cobertura geriátrica o hospital de día, pese a la nueva ley que actualiza por inflación aunque ya quedó atrasada.
Un estudio reciente de ANSES documenta que por cada duplicación de los haberes previsionales, la esperanza de vida de una persona de 65 años se incrementa en 0,7 años, confirmando el efecto protector de mejores jubilaciones.
El panel enfatiza no renunciar a derechos, ya que el Estado y obras sociales niegan coberturas que los jubilados sí tienen por ley.