En Avellaneda y Maipú, Merlo, dos delincuentes tendieron una emboscada a un conductor dentro de su auto: uno distrajo por delante mientras el otro atacó por detrás al salir. La víctima gritó e increpó sin armas, pero recibió una patada brutal a la altura del pecho que lo dejó internado.
Los agresores huyeron tras la reacción violenta, que los conductores calificaron de asesina y no mera delictiva, destacando la estrategia coordinada y la disposición a matar ante cualquier resistencia o miedo de la víctima.
Las imágenes muestran la patada despiadada y la caída, subrayando la escalada de violencia en robos frustrados donde los delincuentes actúan como asesinos HDP listos para todo.