La Corte ordenó investigar el origen de los fondos que Jorge Macri utilizó para comprar un departamento en Miami en 2011 por 402 mil dólares en el edificio Icon, en Brickell Avenue. La operación surgió de datos relacionados con los Panama Papers y genera sospechas de un préstamo simulado de empresas uruguayas y estadounidenses con las que no tenía vínculos comerciales.
La AFIP cuestionó la procedencia del dinero, proveniente supuestamente de préstamos a una sociedad de Macri que pasó de un capital de 10 mil dólares a recibir más de 400 mil. El departamento se vendió menos de un año después, y el fiscal destaca evidencia de que no existió deuda real, sugiriendo que los fondos provenían del propio Macri.
No figuraban declaraciones juradas, lo que agrava las sospechas. Políticamente, el fallo compromete a Jorge Macri, quien busca enderezar su gestión tras elecciones adversas en la Ciudad de Buenos Aires, cayendo como un baldazo de agua fría aunque nadie pide juicio político aún.
La decisión abre especulaciones en una legislatura donde Macri está en minoría fuerte, pese a que el kirchnerismo no avanza con medidas extremas.