La conductora confiesa haber extrañado al presentador el sábado pasado por no poder asistir, afirmando que "él me guía" y lo besa toda la semana con las otras conductoras.
Relata que le grita y tira cosas a la televisión exclamando "¡Sos todo mío!", mientras da la bienvenida a Gaby, quien menciona el placer de estar sábados en el programa.
Hablan de la audiencia en Uruguay, donde ven mucho Implacables, incluso en vacaciones en Punta del Este y Montenegro, y comentan envíos desde rocas.