En el centro de Tel Aviv, miles de personas duermen en estaciones de subte convertidas en refugios ante la alerta máxima por posibles ataques iraníes.
El corresponsal Diego Mintz muestra la entrada a la Boca del subte, con escaleras mecánicas y abajo unas 2.000 a 3.000 personas instaladas con colchones, mesas y sillas, muchas pasadas el día en alerta.
La situación es tensa: hace poco sonó una sirena y la gente bajó a resguardarse, aunque no hubo explosión. La calle está casi vacía a las dos de la mañana, con movimiento por la expectación de nuevas alertas.
Los subtes, inaugurados en 2023, fueron diseñados profundos para estos eventos, y la gente permanece alerta en plena noche dramática en la región.