Canadá canceló el programa de experiencia quebequense, dejando varados a inmigrantes como la tunecina Zeynev Chahabane, graduada en HEC Montreal que trabaja en Montreal y enfrenta deportación pese a su inversión familiar.
Ottawa culpa la presión en servicios públicos por años de apertura bajo Justin Trudeau, recortando asilo en un tercio y trabajadores temporales en 70%. Empresas reclaman 450 millones de dólares canadienses por daños.
Protestas crecen con apoyo sindical y del alcalde de Quebec Dunmar Chang, quien denuncia impacto económico. Colectivos judicializan en Corte Federal exigiendo derechos adquiridos.
Especialistas señalan pérdida de control desde 2015 bajo liberales; nuevo plan acepta 385 mil temporales en 2026, 43% menos que 2025. Empresas en Quebec dependían de reclutamiento internacional por escasez local.