El Ayuntamiento de Estocolmo destaca como un gigantesco edificio de ladrillo rojo a orillas de la bahía, con vistas a la ciudad vieja y una torre de 106 metros rematada por tres coronas que se convirtió en emblema de la ciudad.
Ubicado en una de las 14 islas que forman el eje céntrico, el palacio se construyó en estilo romántico nacionalista y se terminó en 1923. Los visitantes pueden recorrer su exterior, interior, patio y jardines, apreciando su gran belleza arquitectónica y simbología sueca.
Este edificio es uno de los más bellos de Suecia y sirve de escenario para la gran gala de entrega de los Premios Nobel, donde se celebra el banquete anual en sus amplios salones con guías que narran su historia.
El recorrido invita a disfrutar las vistas del Báltico, colinas con vegetación, trenes y embarcaciones, mientras se resalta la facilidad para trasladarse a pie por la capital sueca.